La obsolescencia tecnológica se acelera

Nuevas exigencias de software dejan atrás miles de dispositivos. La decisión de grandes plataformas como Netflix de dejar de dar soporte a dispositivos antiguos refleja un fenómeno cada vez más evidente
La vida útil del hardware se está reduciendo por las crecientes demandas del software moderno.
Las aplicaciones actuales requieren mayores niveles de seguridad, más capacidad de procesamiento y soporte para funciones avanzadas como inteligencia artificial local, optimización energética y procesamiento gráfico mejorado. Esto obliga a que muchos dispositivos queden obsoletos en menos tiempo del esperado.
El problema no afecta solo al entretenimiento, sino también a aplicaciones bancarias, herramientas de productividad y servicios empresariales. La modernización tecnológica avanza a un ritmo tan alto que usuarios y empresas enfrentan una presión constante para renovar infraestructura y mantenerse compatibles con los nuevos estándares digitales.





